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Declaracion de WeCount! Sobre la Reforma Migratoria

by: admin • Feb 10, 2014

may 1 2006 march

Marcha de Inmigrantes en Homestead, Florida, Mayo 1, 2006

 

[FOR ENGLISH, SEE BELOW]

Durante sus 7 años de existencia como organización comunitaria de base, WeCount! ha luchado por una reforma migratoria justa e inclusiva.

En el año 2006, junto con las organizaciones hermanas de la Asociación Campesina de Florida, el Comité de Servicio de los Amigos Americanos y el Ministerio Nacional Campesino, organizamos las grandes movilizaciones del pueblo en Homestead contra el odiado proyecto de ley Sensenbrenner – la concentración de 8,000 a 10,000 personas en Harris Field el 10 de abril, yla marcha del 1º de mayo de 10,000 a 12,000 personas. Los inmigrantes y sus aliados ganamos esa batalla, manifestando nuestra dignidad en marchas pacíficas multitudinarias en las ciudades, pueblos y áreas rurales alrededor de los Estados Unidos. El proyecto de ley Sensenbrenner, que hubiera criminalizado a los indocumentados y a todas las personas e instituciones que extienden una mano al prójimo sin papeles, fue derrotado, y abrió campo para el debate nacional sobre la reforma migratoria con un camino a la ciudadanía. 

En 2007, encabezamos una campaña para que las ciudades de Florida City y Homestead pasaran resoluciones pidiendo al gobierno federal suspender las deportaciones y separaciones de familias durante el debate sobre la reforma migratoria en el Congreso. Aunque ganamos la lucha local, perdimos en el Congreso. No tuvimos suficiente poder para pasar un proyecto de ley de reforma migratoria integral. De hecho, en el esfuerzo por pasar algo, nuestros aliados legislativos en el Senado de Estados Unidos cedieron tanto que el proyecto de ley que no pasó de todas formas fue una burla, con un programa de legalización que no hubiera funcionado para la gran mayoría de los inmigrantes de clase trabajadora.

La represión y criminalización de las comunidades inmigrantes aumentaba. El 19 noviembre del año 2008, nuestro pueblo de Homestead sufrió una redada de ICE supuestamente contra una red de tráfico sexual pero que en realidad tuvo como blanco mujeres y hombres trabajadores que no tuvieron nada que ver con el tráfico sexual. Decenas fueros deportados, y muchos fueronabusados y golpeados. Junto con nuestros aliados, levantamos nuestra voz contra estos abusos. Logramos una investigación, pero desafortunadamente los hechores siguen trabajando en ICE. Nuestra demanda legal para conseguir la información para desenmascarar los abusos de ICE el 19 de noviembre de 2008 sigue en las cortes.

El Presidente Obama entró a la Presidencia en el año 2009 habiendo prometido como candidato pasar la reforma migratoria en el primer año de su mandato. Pero agotó su capital político en la lucha por la reforma de salud y puso la reforma migratoria en segundo plano. Al mismo tiempo, bajo la excusa y la lógica de que “hay que implementar la ley” y evitar ser acusado por sus adversarios de no ser firme con los inmigrantes no autorizados, se convirtió en el mayor deportador en la historia de los Estados Unidos. Y su mano dura no evitó las acusaciones por parte de las fuerzas anti-inmigrantes de ser demasiado tolerante con los inmigrantes indocumentados. 

En febrero de 2009, sin publicidad, ICE puso en marcha el mal llamado programa de “Comunidades Seguras” en el condado de Miami-Dade, utilizando a la policía y las cárceles como puerta de entrada a la maquinaria de deportación. Desde entonces, han deportado a más de 4,000 personas de nuestro condado bajo ese programa, la gran mayoría de ellas personas sin antecedentes criminales o con antecedentes menores, y con un impacto desigual sobre los centroamericanos y mexicanos. La hipocresía de la administración se evidenciaba con su lucha legal contra las leyes estatales anti-inmigrantes como la SB 1070 de Arizona al mismo tiempo que extendía el programa de “Comunidades Seguras”, que prácticamente tiene el mismo efecto, a todo el país.

 

child boycott arizona

Solidaridad con el pueblo de Arizona

 

En 2009 también aumentaron las redadas de ICE en las casas, supuestamente buscando a personas con antecedentes criminales o “fugitivos de la ley” con órdenes de deportación del país, pero siempre llevándose a “colaterales” con la mala suerte de vivir en la misma casa donde vive, o donde vivió anteriormente, a algún buscado. En el mismo año de 2009, el Departamento del Aguacil del Condado de Monroe empezó a perfilar y entregar a muchos latinos a la Patrulla Fronteriza. Muchos residentes latinos del área de Homestead laboran en los Cayos de Florida, sea en construcción o en jardinería. Por la actuación del Departamento del Aguacil, aumentaron las deportaciones y separaciones de familia y muchas familias inmigrantes en el área de Homestead perdieron sus fuentes de trabajo en los Cayos, mientras todavía sufrían los estragos de la Gran Recesión. 

WeCount! organizó un foro comunitario en noviembre 2009 para romper el silencio sobre las deportaciones masivas que destruían familias en nuestra y tantas otras comunidades del país. Aunque no llegó la prensa, sí rompimos el silencio. El dolor humano manifestado por las personas valientes que dieron su testimonio ese día nos despertó la conciencia a nosotros mismos y a nuestros aliados en el movimiento de inmigrantes. Entendimos que ya no era aceptable dejar que la administración, encabezada por un “amigo” de los inmigrantes, Presidente Obama, siguiera despedazando a nuestra comunidad, familia por familia, sin una lucha. 

 

fast for our families jan 2010

Descansan los ayunantes, Ayuno por Nuestras Familias, Enero 2010

 

El 1º de enero de 2010, lanzamos el Ayuno por Nuestras Familias. Seis individuos, personas directamente afectadas por las deportaciones y apoyadores, iniciaron un ayuno de duración indefinida en la Misión Santa Ana en Naranja, exigiendo a la administración Obama tomar acción administrativa inmediata para parar la separación de familias, y que la Secretaria de Seguridad Interna, Janet Napolitano, se reuniera con nosotros. El mismo día, cuatro jóvenes de Miami iniciaron la Caminata de los Sueños. El Ayuno por Nuestras Familias duró 17 días. Decidimos ponerle fin sin lograr nuestros objetivos, por respeto a nuestros hermanos y hermanas haitianos que sufrieron el dolor inimaginable del devastador terremoto del 12 de enero de ese año.   El Ayuno fue apoyado por muchas organizaciones hermanas, pero en particular por la Coalición de Inmigrantes de Florida (FLIC), a la que pertenece WeCount!, e inspiró un brote espontáneo de apoyo de la comunidad inmigrante local. Era una de las primeras gotas de resistencia al régimen de deportaciones de la Administración de Obama que la Caminata de los Sueños y múltiples otros esfuerzos alrededor del país convirtieron en un río de indignación. 

Nosotros también participamos en la gran marcha del 21 de marzo, 2010 en Washington, DC, a favor de la reforma migratoria integral, junto con FLIC y la Red Nacional de Jornaleros y Jornaleras (NDLON), a la que también pertenecemos. 

 

march 21 2010 2

Marcha en Washington, DC por la reforma migratoria, Marzo 21, 2010

 

Con la victoria del Tea Party en las elecciones legislativas de 2010, y la derrota del Acta de Sueños en el Senado en diciembre 2010 cuando cinco senadores demócratas votaron con la minoría republicana para bloquear el voto, la posibilidad de una reforma migratoria en aquel Congreso se cerró.

Durante el primer periodo del Presidente Obama, representantes de la Casa Blanca llegaban a Miami a reunirse con representantes de las organizaciones pro-inmigrantes a rogarnos a dejar de criticar la administración por su política migratoria de deportaciones, la que presentaron como un mal necesario para lograr la reforma migratoria integral. Nos sentimos orgullosos de las organizaciones del sur de Florida, ya que todas rechazaban esa lógica durante estos encuentros. En una reunión, un representante de FLIC pidió al representante de la Casa Blanca darnos algo – una medida concreta, cualquiera, que aminorara la crisis de derechos humanos en la comunidad, en vez de sólo ofrecer concesiones a los adversarios. La respuesta era silencio. En otra reunión, una representante de la Casa Blanca alegó que cualquier acción administrativa para aliviar la crisis de deportaciones sería inmediatamente revocada por el Congreso, dando a entender que la administración era impotente ante la mayoría republicana en la Cámara y el auge del Tea Party. 

En el año 2011, WeCount! participó orgullosamente en la Campaña “Somos Florida” de FLIC, que derrotó exitosamente a los proyectos de ley tipo Arizona en la Florida. Participamos en las movilizaciones masivas, constantes y sin precedentes de inmigrantes a Tallahassee coordinadas por FLIC y sus organizaciones miembros. Mientras los voceros de opinión en el sur de Florida, con su gran población inmigrante, no creían que era posible pasar una ley tipo Arizona en Florida, el consenso entre los mismos en Tallahassee fue que era inevitable. Nuestra semana de acciones “Somos Homestead” en marzo de ese año, apoyada por NDLON y FLIC, logró romper con el silencio en los medios de prensa en el mercado importante del sur de Florida sobre la amenaza de una ley anti-inmigrante tipo Arizona en Florida. También arrojó luz sobre el silencio por parte de los legisladores cubanoamericanos republicanos respecto a las leyes anti-inmigrantes, y en algunos casos su consentimiento. Las acciones de WeCount! y las otras organizaciones miembros de FLIC en el sur de Florida obligaron a los legisladores hispanos republicanos de Miami salir del escondite y declarar su oposición a la postura anti-inmigrante del liderazgo del Partido Republicano. Esto fue uno de los factores que contribuyó a la victoria de nuestro movimiento. 

 

we are florida - spring 2011

Conferencia de Prensa en Homestead contra los proyectos de ley anti-inmigrantes en Tallahassee, Mayo 3, 2011

 

La presión de nuestro movimiento, en particular las acciones constantes de los jóvenes soñadores, logró algunas concesiones de la administración, como el anuncio en junio 2011 de la política de Discreción Fiscal, bajo la cual el Departamento de Seguridad Nacional puede cerrar los casos de deportación de las personas de “baja prioridad”. La imprecisión de esta política permitió a la administración venderla, en particular en la prensa en español, como algo que pararía la deportación de los inmigrantes que no tienen antecedentes penales. La realidad era muy diferente. Los de “alta prioridad” incluían no sólo a inmigrantes considerados “amenazas a la seguridad pública” por sus antecedentes penales (y para los agentes de inmigración delitos menores pueden calificar a uno como amenaza), sino también los que tienen orden de deportación y no han salido del país (“fugitivos”), los recién entrados al país (en general cualquiera que haya entrado en los últimos 5 años) y los que fueron deportados y regresaron al país (sin tomar en cuenta si regresaron para estar con sus familias o si su deportación original se efectuó o no por algún antecedente criminal). Y las autoridades locales de ICE resistían otorgar la Discreción Fiscal ya que su trabajo es deportar y resienten cualquier concesión. Resultó al final ser otra burla. 

En 2012, el candidato Obama volvió a prometer la reforma migratoria en el primer año de su segundo mandato. El discurso anti-inmigrante y racista de los candidatos republicanos, incluyendo el llamado a la “auto-deportación” por parte del candidato ganador de las primarias, Mitt Romney (reflejando la “estrategia del desgaste” de los promotores de las leyes estatales anti-inmigrantes), dio lugar a que el voto latino y el voto inmigrante no tuviera otra alternativa sino el Presidente Obama, a pesar de su historial como líder en deportaciones. 

 

 

ice raid homestead 2010

Redada de ICE en Homestead, 2010

 

La presión continua del movimiento de jóvenes soñadores sobre el presidente también le hizo cambiar el cálculo: el 15 de junio, 2012, la administración anunció la primera acción administrativa significante que tuviera impacto muy positivo no sólo en teoría sino en la realidad – la Acción Diferida para los que llegaron al país como niños menores de 16 años (DACA). La concesión de DACA energizó los partidarios del presidente y fue un factor en su reelección. 

Nosotros también vimos con optimismo la coyuntura pos-electoral, cuando los creadores de opinión y el mismo liderazgo del Partido Republicano reconocieron que el voto latino abrumador a favor del Presidente Obama y el rechazo de los latinos al discurso anti-inmigrante de los candidatos republicanos fueron factores determinantes en la reelección del presidente. 

Desafortunadamente, la política de mano dura del presidente se mantuvo. En 2012, su administración logró un récord de más de 400,000 deportaciones, justificándolos diciendo que la gran mayoría caía en sus categorías de “alta prioridad”. En Homestead, empezaron a recrudecer las redadas en las casas en diciembre 2012, y siguieron hasta abril 2013, cuando en un periodo de seis días consecutivos ICE arrestó a 47 inmigrantes en Homestead, según fuentes oficiales, como parte de una operación nacional cínicamente llamado “Operación Barrios Seguros”.   En vez de liberar las energías de la comunidad inmigrante alrededor del país con un paro a las deportaciones (al menos de los que calificarían bajo el proyecto de ley de reforma migratoria del Senado), la administración mantuvo su política de deportaciones. Imagínese el impulso que hubiera dado una suspensión de deportaciones al movimiento por una reforma migratoria justa e inclusiva. Al contrario, la represión desanimó la participación de la comunidad afectada en el debate nacional y prolongó la crisis de separación de familias vivida en Homestead y comunidades alrededor del país. Y de hecho, no estamos en la mesa de negociaciones donde se decide nuestro futuro tras puertas cerradas. Ni tampoco están allí las grandes organizaciones que representan al movimiento inmigrante, por bien y por mal, a nivel nacional. 

En 2013, WeCount! lanzó nuestra campaña “Organizando por Nuestras Familias” que se esfuerza en poner la voz de las familias y los individuos afectados en el centro del debate de reforma migratoria. De nuevo, marchamos por una reforma migratoria justa e inclusiva una suspensión de deportaciones. Colaboramos con la Campaña “Di Que Sí” de FLIC a favor de una reforma migratoria con un camino a la ciudadanía, que mantiene a las familias unidas, y protege los derechos de los trabajadores. También colaboramos con la Campaña Ni Una Más Deportación de NDLON, que exige al presidente un paro a las deportaciones como primer paso a la reforma migratoria. De mayo 11 al 17 llevamos a cabo el Ayuno y Semana de Acciones “No Más Deportaciones” en la Primera Iglesia Metodista de Homestead, como parte de una jornada nacional de ayunos coordinada por NDLON. Más de una decena de miembros y apoyadores de WeCount! ayunaron, y tuvimos una presencia visible de resistencia al régimen de deportaciones en el centro de Homestead. Con el gran apoyo de FLIC, logramos la inserción de las voces de lasfamilias afectadas por las redadas y las deportaciones en la prensa nacional e internacional y a través de los medios sociales

 

may 11 2013

Marchan contra las deportaciones en Homestead, Ayuno y Semana de Acciones, Mayo 11, 2013

 

No contamos todo esto para ser arribistas. Somos una entre muchas organizaciones de inmigrantes alrededor del país que han luchado por muchos años por una reforma migratoria justa e inclusiva. Reconocemos que otros han hecho sacrificios mayores, y actuado con mayor decisión y efectividad. 

Pero nuestra trayectoria informa la postura que tomamos hacia S. 744, el proyecto de ley de reforma migratoria integral que fue aprobado por el Senado. 

Creemos que la historia de 2007 se ha repetido. S. 744 no es la reforma migratoria por la que venimos luchando por muchos años. No tenemos todavía el poder para pasar aquella reforma. 

Al principio del periodo pos-electoral hicimos una consulta con nuestra membresía sobre la reforma migratoria – qué necesitamos, qué queremos, qué aceptamos y qué no aceptamos en un proyecto de reforma. Entendimos que la realidad política era que íbamos a tener que aceptar algunas cosas malas con las que no estamos de acuerdo para conseguir la legalización de nuestra comunidad. Concluimos que lo que necesitamos más que todo era que el proyecto de ley incluyera la mayor cantidad de personas posibles – que fuera inclusivo – y que pudiéramos andar libres – vivir sin el miedo constante de que un encuentro con la policía o una redada de ICE en la casa resultara en la deportación. Sin el miedo que por manejar para ir al trabajo o llevar a los niños a la escuela nos pararan y arrestaran, resultando en nuestra deportación, y si tenemos a la familia aquí, en la separación de nuestra familia. 

¿Por qué no nos es aceptable S. 744?   Entendemos y no es sorprendente que tiene cosas buenas y malas. Pero no es aceptable precisamente porque excluiría a demasiadas personas, nos dejaría sin libertad, y el precio de una libertad parcial para algunos de los 11 millones de indocumentados en Estados Unidos sería muy alto. 

Los programas de legalización para los jóvenes soñadores y los trabajadores del campo son más aceptables porque son más inclusivos y el camino es más corto y menos costoso en multas y cuotas. No nos gusta que obliguen a las y los trabajadores de campo seguir trabajando en el campo por 3 o 5 años más para seguir legales y conseguir la residencia permanente, pero por lo menos la gran mayoría de los campesinos calificarían. 

Aunque la mayoría de nuestra comunidad sin autorización calificaría bajo el programa de campesinos o de jóvenes, muchos en nuestra comunidad, y la gran mayoría de los 11 millones de indocumentados en el país, tendrían que aplicar bajo el programa de legalización general. Millones no calificarían, o se convertirían en no elegibles durante el largo camino a la residencia permanente y la ciudadanía. En primer lugar, excluye a los que llegaron después del 31 de diciembre de 2011. En segundo lugar, algunos no van a poder pagar el mayor costo de las multas y cuotas, ni hablar de los impuestos atrasados que no sabemos cómo se van a calcular. En tercer lugar, porque el periodo de “residencia provisional” dura por lo menos 10 años, la exclusión criminal se cernería sobre nuestras cabezas como la espada de Damocles, ya que un encuentro más con el sistema racista de justicia que nos descalificaría. En cuarto lugar, las múltiples condiciones que tiene que cumplir el gobierno para que podamos aplicar por la residencia permanente podrían extender la residencia provisional por tiempo indefinido. En quinto lugar, los requerimientos de empleo continuo e ingreso familiar mínimo, aun con los perdones contemplados, dejarían a algunos afuera y mantendrían al trabajador y la trabajadora inmigrantes en desventaja en relación a sus patrones. En sexto lugar, deja intacto y fortalece todo el régimen de criminalización de los inmigrantes, desde Comunidades Seguras y el Programa de Extranjeros Criminales, hasta las metas para las deportaciones y número de camas en los centros de detención privadas y públicas para inmigrantes, asegurando grandes presiones para empujar a los beneficiarios del programa del camino a la ciudadanía a la maquinaria de deportaciones. 

Finalmente, la militarización sin precedentes de la frontera entre México y los Estados Unidos, como producto de las negociaciones de última hora para asegurar la aprobación del proyecto de ley por el Senado, fue el colmo. ¿Acaso hay una guerra entre Estados Unidos y México? ¿No importan los derechos humanos en las comunidades en la frontera, o no cuentan por ser en su mayoría de origen mexicoamericano? La enmienda “Corker-Hoeven” asegura que la industria de defensa se una a la industria de cárceles privadas para consolidar a “Fortaleza Estados Unidos, Inc.” a costo de los inmigrantes. 

En la Cámara de Representantes, el liderazgo de la mayoría republicana dice que no va a considerar el proyecto de ley del Senado. Dice que van a debatir proyectos de ley no comprensivos. Algunos de los proyectos en juego dan asco, como el “SAFE Act” de 2013 (H.R. 2278) que ya pasó el Comité Judicial de la Cámara en un voto de línea de partido. Debe llamarse el “Hate Act” (Acta de Odio). Es una combinación del proyecto de ley de Sensenbrenner de 2007 con la SB 1070 de Arizona. La cosa no augura bien, aunque nadie puede asegurar qué va a pasar.

Como comunidad inmigrante de mujeres, hombres, jóvenes y niños; como latinos, mayas y mixtecos que somos; como trabajadores que hemos sacrificado por nuestras familias, tenemos una larga historia de lucha, tanto en nuestros países como en los Estados Unidos. El “pecado original” de la problemática migratoria no era el acto que tomamos de cruzar la frontera entre México y los Estados Unidos sin autorización, sino un sistema económico global que no nos permitió – y no nos permite – sobrevivir o progresar en nuestros países de origen. Los migrantes no tenemos la culpa por ese sistema, y no aceptamos la responsabilidad. Tenemos dignidad, y merecemos ser tratados con dignidad dondequiera que vivimos, con o sin papeles. 

WeCount! no está abogando para que los congresistas voten a favor o en contra del proyecto de ley del Senado. De hecho, es dudable que tengan la oportunidad de votar sobre aquel proyecto de ley. Estamos diciendo que no la apoyamos. Y que seguiremos luchando – ahora y en el futuro hasta cuando sea necesario – por lo que queremos: una reforma migratoria justa e inclusiva de los 11 millones de inmigrantes indocumentados en los Estados Unidos. Estamos conscientes que vamos a tomar un camino diferente en este momento que muchos de nuestros aliados en la lucha. Respetamos sus decisiones, creemos que cualquier diferencia es pasajera y que la alianza con ellos es duradera. 

También estamos conscientes de que nuestra comunidad no sólo merece una legalización justa sino que necesita un remedio legal ahora. Seguiremos presionando al Presidente Obama para que suspenda las deportaciones y otorgue la Acción Diferida a la población adulta indocumentada en general. También lucharemos para que el gobierno del Condado de Miami-Dade no coopere con las solicitudes de detención de ICE. 

Sabemos que si no pasa una reforma migratoria muchos se desilusionarán. En nuestra organización tratamos de crear conciencia sobre las luchas sociales. Entendemos que el cambio social no ocurre sin lucha y sacrificios, y las luchas para cambiar sistemas injustos pueden durar décadas. 

Hacemos esta declaración con un poco de resignación y tristeza, pero también con ánimo de seguir luchando. No tenemos el poder todavía de pasar la reforma migratoria que merecemos por nuestra dignidad humana y nuestra lucha.  Pero como dijo el gran mártir de la lucha de derechos civiles en los Estados Unidos, el Reverendo Martin Luther King, Jr., el arco del universo moral es largo, pero se dobla hacia la justicia.

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